¿Tu oficina se siente fría e impersonal? Pasás gran parte del día ahí, y el color que te rodea influye más de Las sillas ergonómicas son una inversión en tu comodidad y bienestar, pero solo si las mantenés en buen estado. ¿Sabías que con cuidados simples podés hacer que tu silla dure mucho más tiempo y siga brindándote el soporte necesario? En Agumar, te contamos cómo hacerlo para que tu silla ergonómica sea tan funcional como el primer día.
¿Por qué es importante mantener una silla ergonómica?
Una silla sin mantenimiento no solo pierde su funcionalidad, sino que puede afectar a tu salud. Con el paso del tiempo, los materiales se desgastan, los mecanismos dejan de funcionar correctamente y, lo que es peor, puede convertirse en una fuente de incomodidad. El mantenimiento adecuado no solo preserva la calidad de tu silla, sino que también garantiza que siga ofreciendo el soporte necesario para evitar dolores y problemas posturales.
Pasos básicos para mantener tu silla ergonómica en perfecto estado
- Limpieza regular:
El polvo y la suciedad se acumulan más rápido de lo que pensás. Para mantener tu silla impecable, hacé una limpieza regular con un trapo suave y un producto adecuado según el material (cuero, tela o malla). Evitá productos abrasivos que puedan dañar las superficies.
- Ajustes de altura y reclinado:
Es importante que la silla esté siempre a la altura correcta para evitar malas posturas. Asegurate de que el mecanismo de ajuste funcione bien y que el respaldo te proporcione el soporte adecuado para tu columna. Ajustá el reclinado si es necesario para una mejor comodidad.
- Revisión de ruedas y base:
Las ruedas son fundamentales para la movilidad. Revisá que no estén bloqueadas o dañadas. Si escuchás ruidos extraños, lubricarlas puede ser la solución. Además, asegurate de que la base esté firme y no se tambalee.
- Cuidado de los materiales:
El cuero, la tela y la malla necesitan un cuidado especial. Para el cuero, utilizá un limpiador suave y acondicionador; para las telas, aspirar regularmente es fundamental. No te olvides de verificar la malla, ya que con el tiempo puede estirarse o dañarse.
Consejos adicionales para prolongar la vida útil de tu silla
- Uso adecuado: Evitá maltratarla. No te balancees ni hagas movimientos bruscos, ya que esto puede desgastar las piezas más rápido.
- Reemplazo de piezas: Si notás que los apoyabrazos o ruedas están desgastados, es recomendable cambiarlos para evitar daños mayores.
- No la expongas: Si no vas a usar la silla por un tiempo, guardala en un lugar donde no se exponga a la luz directa o humedad.
¿Cuándo es momento de cambiar tu silla ergonómica?
Aunque el mantenimiento puede extender la vida útil de tu silla, es posible que llegue un momento en que ya no ofrezca el soporte adecuado. Si la base está tambaleando, el respaldo ya no mantiene la postura correcta o el relleno del asiento perdió su forma, es hora de considerar reemplazarla. No pongas en riesgo tu salud y productividad.
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